martes, diciembre 16, 2008

Lo acabé hace poco: La Sombra del Viento. Carlos Ruiz Zafón


La Sombra del Viento. Carlos Ruiz Zafón, Editorial Planeta, 2004

Debo de confesar que hasta hace algunos meses no había oído hablar de él. Así es, Carlos Ruiz Zafón, era un completo desconocido para mi hasta que su ultimo libro “El Juego del Ángel” se hizo con los escaparates de todas las librerías del centro de Madrid y apareció -con ese motivo- en todos los noticieros y programas chics que se la dan de culturosos en la TV abierta y por cable de España. Ahí me enteré que Ruiz era uno de los autores españoles más leídos de la actualidad y que se había hecho famoso a partir de “La Sombra del Viento”. Como me gusta ir por lo seguro, pensé que talvez dejando para luego la novedad, podría empezar por el libro ya consagrado de este autor, de paso que sabia que seria más fácil encontrar en la biblioteca un libro de hace unos años que aquel que tenia unos meses de estrenado.

Esto, ya que por desgracia, mi presupuesto no me permite mantener mi exigua biblioteca al día con los últimos gritos de la incansable moda editorial española, así que he cogido la buena y económica costumbre de visitar regularmente las bibliotecas municipales que me quedan cerca y en donde si bien talvez no llega el pan caliente caliente, diría que están lo suficientemente bien provistas de libros, revistas y películas como para mantener entretenido a este su servidor, sobre todo en los días de nostalgia telúrica, abundante lluvia o escasez de barbitúricos en el barrio. Días en los que, claro, hay que encontrar cómo ocupar la mente por eso del escape y el asco existencial que es como ese cuco que duerme debajo de tu cama en la niñez, sólo que este no se va cuando te conviertes en adulto, si no que se hace algo así como tu amigo intimo e imaginario con el que te da por conversar cuando vas sólo por la calle, viajas en transporte público, o por la noche antes de dormirte.

Así es como recibí una tarde la atenta llamada de un empleado de la biblioteca de Ciudad Lineal para comunicarme que podía pasar a recoger el libro que había reservado por Internet semanas atrás, ya que como se imaginarán, el libro en cuestión tenia cierta demanda.

Confieso que lo primero que me movió fue la curiosidad… ¿de qué escribiría ese Ruiz Zafón, que hacia que las gentes en tantos países y de diferentes edades se zamparan esos librazos de más 500 páginas de un par de mordiscos y se quedaran chupándose los dedos en espera de la próxima entrega? Todo lo que sabía era lo que le oí decir en el programa de Buenafuente, a saber, que se trataba de un escritor de misterio, y que sus historias tenían como escenario a la Barcelona de comienzos del siglo pasado. Habiendo conocido algo de aquella ciudad, supuse que la lectura de “La Sombra del Viento” seria como volver a pasear por sus calles y no me equivocaba pues la historia transcurre por algunos de los lugares más representativos de la Comarca Barcelonesa, me refiero a esos sitios obligados para cualquier turista y persona que la visite: Els Quatre Gats(la taberna del movimiento modernista en la Barcelona de finales de siglo XIX), las Ramblas, el palacio de Montjuic, el Paseo de Gracia. Me sorprendió leer, -y qué poco sé de la historia de este país, lo reconozco- que aquel fastuoso palacio llamado de Montjuic, y que esta situado en lo alto de una colina, rodeado de bosques y jardines al que se asciende por escaleras de piedra, sembradas de ángeles detenidos en el tiempo, como si ascendiese uno al cielo, y que al día de hoy funciona entre otras cosas como un grandioso Museo, fue en tiempos de guerra usado como cárcel y comisaría donde se detenía, torturaba y se desaparecía a la gente. Muchas de las cuales se cree permanecen hasta hoy enterradas en fosas clandestinas que se cavaron en las cercanías de aquel lugar.

Más de una noche en vela me mantuvo aquel libro de Ruiz Zafón, que leí con un gusto como el que no sentía desde hace mucho con un libro y del que he de decir no sólo me parece un impresionante trabajo de reconstrucción histórica que atraviesa el clima social que rodeaba a las guerras que se dieron en el siglo pasado, con su conocido desenlace, sino que es una historia narrada con una intención poética, que cuenta una intriga dentro de otra, entrelazadas entre si como finas piezas de relojería para desencadenar en una tragedia con reminiscencias de estilo griego. Es además un texto que flirtea con lo sobrenatural, la inevitabilidad del destino y la repetición de la historia.

La Sombra del Viento es un libro que juega con la idea de que uno se va metiendo en la historia que lee, sólo que el uso figurativo que normalmente se le da a esta frase cobra un significado un poco mas pegado a la letra de lo que cabria esperar normalmente. Es desde luego también una historia de amor, del descubrir adolescente y además de iniciación en el mundo adulto. Una historia encantadora en realidad, que no sé si recordaré en un par de semanas, mas allá de unas cuantas imágenes como aquella del escritor obsesionado con destruir el rastro de sus obras y la del chico haciéndose hombre una madrugada al advertir la necesidad que tiene de darle cara a su destino pues hay decisiones que a veces nos pueden pesar el resto de nuestras vidas.

Sin embargo hay una cosa que le sugeriría, modestamente claro, al señor Ruiz Zafón y de paso un jalón de orejas a los correctores de su editorial y es que se informen un poquito mas acerca de la Geopolítica sudamericana. Mmm… Bogotá no queda en Bolivia, sino en Colombia. Bueno, tomar nota para el próximo libro Carlitos, ¿vale?